¿Por qué comer bien es tan importante durante tu tratamiento?




Si estás a punto de someterte a un tratamiento contra el cáncer de mama, o bien ya comenzaste con él, seguramente tus dudas están enfocadas en los efectos secundarios y qué puedes hacer para minimizarlos.


Cada organismo es diferente, el tipo de cáncer y tratamiento que elijas dictaminará qué tipo de efectos secundarios vas a presentar, pero es mejor estar preparada para enfrentarlos.


Hoy quiero compartir contigo, cómo una buena alimentación durante el tratamiento puede beneficiarte, en mi experiencia, comer bien y sobre todo escuchar a mi cuerpo me ayudó a sobrellevar el cáncer y los efectos secundarios que vienen con él, tanto así que tenía conocidos que no se dieron cuenta de que estuve enferma.


Una nutrición balanceada es muy importante cuando se padece cáncer, pero la enfermedad en sí puede llegar a cambiar la manera en la que comes y en cómo tu cuerpo tolera ciertos alimentos, así como la capacidad de este de integrar los nutrientes al organismo.


Los mareos, la fatiga, el sistema inmunológico débil y la reparación de tejidos son algunos de los efectos secundarios que puedes calmar con una dieta saludable. Comer bien puede ayudarte a sentirte mejor, mantener un nivel elevado de fuerza y energía, mantener tu peso y las reservas de nutrientes de tu cuerpo, tolerar mejor los efectos secundarios del tratamiento, reducir tu riesgo de infecciones, sanar y recuperarte más rápidamente.


Dicho esto te comparto algunos alimentos básicos que puedes de consumir para ayudar a tu cuerpo a luchar y recuperarse de los efectos secundarios de los tratamientos, prueba las opciones, pon atención en cómo estas funcionan para ti y elige la que mejor se adecúe a tus necesidades.


1. Fuentes de proteína


Estos son elementos sumamente necesarios para el crecimiento y reparación de las células y tejidos que han sido dañados, además mantienen sano nuestro sistema inmune, cuando tu cuerpo se queda con niveles bajos de proteínas comienza a consumir las proteínas que se encuentran en tus músculos.


Esto puede hacer que tu recuperación sea mucho más lenta, que te sientas cansada y que enfermes de otras cosas. Al tener cáncer necesitas más proteína de lo normal, los tratamientos como la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía van a requerir altos niveles de proteína para sanar los tejidos y combatir las posibles infecciones.


Los cortes magros de carnes rojas, huevos, productos lácteos (busca los que sean bajos en grasas), nueces, crema de maní, frijoles, guisantes, lentejas y alimentos derivados de la soya son excelentes fuentes proteicas


2. Grasas


Ok, llegamos a una parte en donde surgen muchas confusiones, ¿Es bueno comer grasas? ¿Sí, no? ¿Qué tipo son las mejores ahora? Pues bien, comenzaré diciéndote que las grasas tienen un papel importante en tu nutrición justo ahora que estas o estarás expuesta a químicos y radiación.


Las grasas y aceites se componen de ácidos liposos, y estos tiene la función de darle energía al cuerpo, la cual usa o bien almacena, además aísla los tejidos del cuerpo y transporta algunos tipos de vitaminas a través de la sangre.


Lo que debes tener presente son los tipos de grasas, unos son mejores para ti y otros los debes de evitar en la mayoría de lo posible, optar por el tipo monosaturadas y polinisaturadas en lugar de las grasas saturadas y trans puede ser el primer paso para comenzar a separar lo que debes comer de lo que no.


Las grasas monosaturadas se encuentran principalmente en aceites vegetales como los aceites de canola, de oliva y de maní. Las grasas polinisaturadas se encuentran principalmente en aceites vegetales como los aceites de cártamo, de girasol y semilla de lino.


Por otro lado, las grasas trans se forman cuando los aceites vegetales son procesados en sólidos, tales como margarina o manteca. Este tipo de grasas puede elevar el colesterol malo y reducir el colesterol bueno, evitarlas tanto como puedas te ayudará bajar tus probabilidades de enfermar de otras cosas.



3. Carbohidratos


Los carbohidratos son sinónimo de energía. Este tipo de alimentos son la principal fuente energética del cuerpo, son un tipo de combustible.


Las mejores fuentes de carbohidratos (frutas, verduras y granos enteros) proporcionan vitaminas y minerales esenciales, al igual que fibra y fitonutrientes a las células del cuerpo. (Los fitonutrientes son sustancias químicas en alimentos basados en plantas que no necesitamos para vivir, pero que podría promover la salud).


Consumir alimentos integrales que estén compuestos por granos enteros, te ayudará a brindarle a tu cuerpo la fibra necesaria sin consumir muchas harinas procesadas que a la larga terminan dejándote sin algún valor nutricional.


4. Agua


Estar hidratado es importantísimo al tener cáncer, el agua es vital para la salud, estando enfermo o no, todas las células de nuestro cuerpo necesitan agua para funcionar correctamente.


Durante algunos tratamientos en común presentar vómitos o diarrea, por lo cual el cuerpo tiende a deshidratarse y se comienza a presentar la fatiga y otros síntomas que pueden agravarse, por lo cual estar correctamente hidratados durante el proceso del tratamiento y la enfermedad en sí es muy importante.


Debes de estar al pendiente y tratar de consumir agua constantemente, evita beber alcohol pues este sólo deshidratará tu cuerpo.


5. Vitaminas y minerales


Las vitaminas y minerales son importantes para el organismo, cantidades pequeñas de estos elementos son suficientes para un balance y equilibrio adecuado. La mayoría de las vitaminas y minerales se encuentran de forma natural en la comida.


Mantener una dieta balanceada durante el tratamiento es difícil, pero no es imposible, si los efectos secundarios perduran por periodos de tiempo prolongados puedes hablar con tu médico sobre suplementos alimenticios o vitaminas para que tu cuerpo siga obteniendo estos nutrientes.



6. Antioxidantes


¿Cuántas veces no hemos escuchado lo importantes que son los antioxidantes para nuestro cuerpo? Investigaciones recientes han demostrado el papel de estos elementos para mantener nuestro organismo en buen estado y contrarrestar las consecuencias de los radicales libres, pero cuando padeces de cáncer, el consumo de antioxidantes es importantísimo.


La vitamina A, C y E, así como selenio y zinc, al igual que algunas enzimas que absorben y se adhieren a los radicales libres para evitar que ataquen a las células normales.


Las frutas y verduras son excelentes fuentes de antioxidantes, así que integrarlas en tu dieta puede serte de gran ayuda. Si estás pensando en ingerir complementos de antioxidantes, al igual que con las vitaminas es esencial que lo consultes con tu médico, pues el consumo de algunos suplementos y vitaminas pueden afectarte.


7. Fitonutrientes


Anteriormente te mencioné qué es un fitonutriente, pero ahora voy a decirte por que consumirlo puede ser bueno si te encuentras en el tratamiento. Como te dije antes, un fitonutriente es un compuesto vegetal.


Los carotenoides, licopeno, resveratrol y fitosteroles son algunos tipos, y la razón por la cual consumirlos puede ser una buena idea, es porque estos protegen la salud, se encuentran en frutas y verduras, o en productos de origen vegetal, como el tofu o el té.

Piensa una manera en cómo incorporar algunos alimentos ricos en vitaminas, proteínas, carbohidratos, antioxidantes y fitonutrientes.


Depende mucho de tu cómo se armará tu dieta, pero entender la importancia de por qué comer ciertas cosas pueden ayudarte a recuperarte del tratamiento es el primer paso para que la transición sea mucho más rápida, si quieres obtener más información al respecto puedes descargar "Cáncer de mama y nutrición. Todo lo que debes saber a la hora de comer".











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