7 formas de cuidar tus senos

April 9, 2018

Cuando me diagnosticaron con cáncer de mama, no podía creerlo. Si estás pasando por lo mismo entiendes perfecto que una noticia como esta, es una ruleta rusa de emociones que inicia con una pregunta “¿Por qué a mi?”.

 

Así fueron los primeros meses después de mi diagnóstico, no quería detenerme, quería solucionarlo lo antes posible y no paraba de preguntarme qué pude haber hecho diferente para no ser “otra mujer más” con cáncer de mama.

 

En ese momento no entendía que no era “otra mujer más”, no entendía que el viaje al que me enfrentaba, más allá de los tratamientos, efectos secundarios, dolores y cansancio sería una oportunidad para reinventarme en todos los sentidos.

 

Y lo es también para ti porque nadie es “una mujer más”, todas somos valientes y capaces de ver de frente a la enfermedad y superarla.

 

Para mí el cáncer de mama fue reencontrarme y reconocerme como una mujer en control de su vida, cambié mi forma de verme en el espejo, mi forma de comer, mi trabajo y mi forma de relacionarme con el mundo.

 

Hoy, comparto esta aventura de transformación con más mujeres que, como yo, enfrentan el cáncer de mama y que necesitan información que no es fácil de encontrar porque no la hay. Allá afuera todo habla sobre la prevención, pero nadie te dice qué pasa una vez que el doctor dice “Sí, tienes cáncer de mama”.

 

Seguro te estás preguntando por qué profundizo tanto si el título de este artículo es “7 formas de cuidar tus senos”. La realidad es que cuando decidí escribir sobre este tema, volví a tocar la intención de mi proyecto y me di cuenta que incluso algo tan simple como eso debe tratarse y compartirse de formas claras y útiles.

 

¿Por qué? Porque no sabemos cuidarnos, porque no sabemos escuchar a nuestro cuerpo y porque necesitamos consejos, herramientas y prácticas más allá de ponernos un listón rosa.

 

Hoy te comparto 7 cosas que puedes hacer para cuidar más de tus senos y que las aprendí mientras enfrentaba al cáncer de mama:

 

1. Conócete

 

 

 

Quizá no te sorprenda que mi consejo número uno sea conocerte. No me canso de repetir que un punto importantísimo de la lucha contra el cáncer y sí, la vida en general, es ESCUCHAR A TU CUERPO.

 

Y como no tenemos la cultura de hacerlo, revisar nuestros senos suele ser un tema poco común. Aquí está el primer paso y el más importante, conoce tu cuerpo, observa el color, la forma y la sensación de tus senos.

 

En la regadera, usa aceites esenciales para masajearlos y revisar que no tengas ninguna bolita extraña, si un día llega a aparecer, podrás ocuparte de ella lo antes posible.

 

¿Cuándo debes hacer caso a este consejo? Siempre. Si no tienes cáncer de mama pero conoces a alguien que sí, si te acaban de diagnosticar, si estás luchando, si ya lo superaste; el mejor homenaje a tu cuerpo es escucharlo para cuidarlo.

 

2. Olvídate del desodorante de farmacia

 

 

 

Y de todos los productos de belleza que contengan químicos como parabenos, siliconas, petróleo y otros componentes tóxicos. Tu piel absorbe todo lo que pones en ella, desde los nutrientes hasta los ingredientes menos saludables. Cuidar lo que pones en tus axilas es tan importante como lo que pones en tu cara.

 

Los desodorantes de farmacia contienen tóxicos que entran a través de las redes linfáticas que se encuentran en las axilas, haciendo que seas más propensa a desarrollar cáncer de mama.

 

Si estás en tratamiento o ya superaste la enfermedad, mi mejor recomendación es que no dejes de cuidarte. Mientras menos toxinas reciba el cuerpo, más sana vas a estar en los próximos años.

 

3. Confía en tu intuición

 

 

 

Ok, quizá no estás tan acostumbrada a escuchar a tu cuerpo, pero él es sabio y sabe cómo decirte que algo no está bien. Si notas cambios, dolores u otras reacciones en el área del pecho, haz caso a la vocecita que te dice que “algo anda mal” y ve al doctor.

 

La mayoría de las mujeres descubren bultos en sus senos antes de hacerse una mastografía y les da ventaja para evitar que la enfermedad continúe desarrollándose.

 

 

4. Aprende acerca del sistema linfático

 

 

 

Ya lo he dicho antes, una de mis más grandes herramientas durante el cáncer de mama, fue estudiar y entender a profundidad sobre lo que estaba experimentando. Conocer más sobre el sistema linfático te ayudará a mantenerlo sano. Algo que debes saber es que éste, a diferencia del sistema cardiovascular que depende del corazón para fluir, el sistema linfático depende de factores externos por lo que realizar actividad física y respiraciones te ayudarán a mantenerlo en buen estado.

 

5. Haz yoga

 

 

 

Cualquier ejercicio que te ayude con respiraciones y movimientos para activar el área de los brazos, es perfecto. A mí en lo particular, me encanta el Yoga porque además de sus beneficios físicos, te ayuda a mantenerte en calma a lo largo del día.

 

Muchas veces es el estrés y la ansiedad de las situaciones cotidianas las que nos hacen débiles ante las enfermedades. Cuida tu estado mental tanto como cuidas tu estado físico.

 

6. Usa suplementos

 

 

 

La vitaminaD y el yodo son de suma importancia cuando buscas cuidar tus senos. Sin embargo, todos los suplementos debes tomarlos de acuerdo a las indicaciones de tu doctor pues tomar dosis exageradas de estos puede ser contraproducente. Hazte un chequeo general y llévalo con tu médico, él sabrá decirte qué suplementos puedes y necesitas tomar.

 

7. Cuida tu consumo de estrógenos

 

 

 

Muchos de los productos que consumimos, contienen ciertos químicos llamados xenoestrógenos que imitan a los estrógenos reales y causan un desbalance hormonal. Estos compuestos dañinos, puedes encontrarlos en los plásticos, pesticidas, artículos de limpieza, lácteos y otros alimentos procesados.

 

Los estrógenos son importantes porque se encargan de multiplicar el tejido en el área de los senos pero cuando consumimos xenoestrógenos estamos multiplicando tejidos dañados por las toxinas.

 

Como puedes ver, hay muchas cosas que puedes hacer para comenzar a cuidar y escuchar a tu cuerpo. No se trata de encerrarte en una caja de cristal y alejarte de todo lo “dañino” si no de tener consciencia de las cosas a las que expones a tu cuerpo para cuidarlo lo más que puedas.

 

Puedes empezar por nutrirlo para mantenerlo fuerte y para eso preparé para ti una guía de nutrición que te ayudará a entender cómo funciona la comida y cómo puedes usarla a tu favor para mantener sano y fuerte a tu cuerpo.

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas