6 alimentos “saludables” que en verdad no lo son


Cuando fui diagnosticada con cáncer de mama, no tenía ni idea del increíble mundo de la nutrición. Lo que sabía era siempre enfocado a la vanidad y a estar flaca y nunca a verdadera importancia que los alimentos tienen en nuestra salud. Fue hasta que enfermé que me di cuenta de lo importante que es entender cómo los alimentos tienen el poder de sanar, fortalecer y restaurar al cuerpo.


Siempre he sido de esas que cuando le interesa un tema busca, investiga y aprende y la realidad es que debemos acostumbrarnos a ser selectivos con la información que consumimos, sobre todo en temas tan amplios como lo es la nutrición.


No todo lo que vemos es real y a veces llegamos a creer “verdades” que son realmente mitos o mentiras que más allá de ayudarnos son contraproducentes para nuestra salud.


Cuando vivimos con cáncer de mama debemos tener cuidado con lo que consumimos, es por eso que hace unas semanas me dediqué a investigar sobre estos alimentos que dicen ser “saludables” pero que realmente no lo son.


Mi recomendación: elimínalos de tu dieta cuanto antes:


1. Cereales





Estos cereales “saludables” son lo peor que puedes consumir para empezar el día. Están cargados de azúcar y carbohidratos los cuales más allá de ayudarte, generan un depósito de grasa innecesaria en tu cuerpo. Para desayunar busca algo que no contenga azúcar o que no sea procesado. Lo mejor que puedes hacer es empezar el día con una proteína como el huevo o la pechuga de pollo. Si quieres algo dulce, come avena natural sin azúcar o un plato de fruta con chía y nuez.


Conclusión: La mayoría de los cereales comerciales son altos en azúcar y carbohidratos, los cuales son poco saludables y poco nutritvos.


2. Miel de agave




La miel de agave es una opción natural para sustituir el azúcar pero la realidad es que es peor de lo que creemos. El azúcar que conocemos contiene 50% de fructuosa, es por ello que es tan poco saludable, pero la miel de agave contiene entre el 70 y el 90% de fructuosa. Es decir, tienen mucho mayor nivel de azúcar aunque sea menos procesada. Sí, unos cuantos gramos de fructuosa proveniente de las frutas es aceptable pero no grandes cantidades provenientes de azúcares añadidas. Grandes cantidades de fructuosa pueden generar resistencia a la insulina, triglicéridos, altos niveles de colesterol y más.


Conclusión: La miel de agave contiene más fructuosa que el azúcar que consumimos normalmente y ésta está ligada a los problemas de obesidad y enfermedades metabólicas. Yo siempre lo digo: una pequeña porción de una cucharadita no hace nada, el problema es cuando además de esa cucharadita, comemos mermelada, miel de abeja, una galletita y medio chocolate.



3. Pan de harina integral



Cuando buscamos comer más saludable, una recomendación frecuente es sustituir el pan blanco por pan de harina integral. Sí es verdad, el pan de harina integral es de mejor calidad que el pan blanco pero la realidad es que este tipo de alimentos no se producen con granos enteros reales, es un engaño de la mercadotecnia.


El pan de harina integral contiene un poco más de fibra y nutrientes que el pan blanco, pero es tan poca la diferencia que nuestro cuerpo no logra notarlo. El problema no es el grano con el que está hecho si no la harina pues está pulverizada, haciendo que los granos pierdan sus propiedades. Además, la mayoría de los panes comerciales contienen azúcar y otros ingredientes típicos de los alimentos procesados.


Conclusión: El pan de harina integral no está hecho con granos reales. Eleva la azúcar en la sangre tan rápido como el pan blanco. Ojo con la calidad del pan que consumen y con la cantidad.


4. Granola




Si la granola está hecha con ingredientes reales, entonces sí es saludable.


Pero le pasa lo mismo que a otros alimentos “saludables”, cuando empiezan a producirlos a granel, suelen intercambiar sus ingredientes por otros procesados y más baratos causando que la granola sea poco saludable.


La granola contiene ingredientes saludables como nueces y avena, pero a la hora de añadir aceite y azúcar, la granola pierde todos sus beneficios.


Conclusión: La granola es muchas veces procesada lo cual incluye ingredientes de baja calidad, dañinos para la salud. Come avena natural y agrégale nueces y amaranto.


5. Yogurt bajo en grasa




El yogurt es considerado como un alimento saludable y en muchas de las ocasiones lo es. El problema es cuando la etiqueta dice “bajo en grasa”, las empresas buscan venderlo como una opción más saludable que el yogurt normal.


La realidad es que el hacer el yogurt bajo en grasa, pierde mucho sabor por lo que la añaden azúcares, fructuosa y otros ingredientes que lo hacen poco saludable.


Conclusión: El yogurt bajo en grasa es peor que el normal porque carece de todas las propiedades nutritivas del yogurt.


6. Jugos de frutas




Este puede ser un dato alarmante. Los jugos son considerados saludables porque provienen de la fruta. La realidad es que muchos lugares que venden jugos añaden mucha azúcar pues la fruta no siempre sabe bien. Es decir, a veces las naranjas son muy ácidas o la papaya con poco sabor.


Y ni se digan los jugos de caja, evítalos por completo, sólo es agua con colorantes y saborizantes.


Ahora, supongamos que puedes tomar jugo exprimido en casa. No lo hagas en grandes cantidades pues al exprimir el jugo de una naranja, mandarina u otra fruta estás eliminando todas sus propiedades nutritivas como las vitaminas y fibras.


Sí, un vaso de jugo natural contiene más fructuosa que una naranja ¿por qué? Porque perdió propiedades y para hacer un solo vaso no usas una naranja usas dos por lo que la cantidad de fructuosa aumenta.


Conclusión: Es mejor consumir fruta entera que en cualquier otra presentación.



Ahora que conoces estos alimentos quiero decirte algo importante. Puede ser muy abrumador leer tantos datos crudos sobre la comida que ingerimos en el día a día, pero entender su poder, sus beneficios e incluso sus repercusiones en la salud es más importante de lo que crees.


No puedo dejar de hacer énfasis en el valor que tuvo la comida para mi durante mi tratamiento de cáncer de mama, pero esto sólo fue posible cuando entendí que el secreto no estaba en dejar de comer si no en aprender a comer.


La próxima vez que vayas a al súper, elige alimentos reales no procesados, revisa las etiquetas y ve sus ingredientes si no puedes pronunciar más de tres no lo lleves.


Si te sientes lista para darle una oportunidad a la comida, prepare una guía con todo lo que debes saber a la hora de comer cuando tienes cáncer de mama, que te será de mucha utilidad.



161 vistas

Aviso de Privacidad

Contáctame

  • Facebook
  • YouTube

Ciudad de México