9 cosas que me gustaría que todos supieran sobre el cáncer de mama


Todavía me acuerdo de lo días en los que iba a tratamiento. Llevaba mi bolsa con snacks, agua y algunos libros para distraerme; no tenía ni idea de lo mucho que el cáncer estaba cambiando mi vida.


Más allá de las citas con doctores, los nuevos términos y la nueva rutina; estaba entendiendo cosas sobre mi y mi cuerpo que nunca había notado.


Y es probable que a ti también te esté cambiando la vida pero entiendo que cuando pasas por tantos tratamientos y vives con tantas emociones al mismo tiempo, se vuelve casi imposible apreciar las grandes lecciones que esta enfermedad tiene para ti.




Hoy, como una mujer sana que superó el cáncer, y con un proyecto que ayuda a otras mujeres que están viviendo con cáncer de mama, me doy cuenta de lo mucho que he crecido. Esta enfermedad me ha enseñado tantas cosas sobre la mujer que soy y la que quiero ser, sobre mi salud y la de otras mujeres, sobre la importancia de cuidar nuestras emociones, sobre el valor de ser apoyo y saber pedir apoyo.


Es por eso que quiero compartir contigo 9 cosas que me gustaría que todos supieran sobre el cáncer de mama y que entendí hasta que lo superé:


1. A todos nos puede pasar




Yo era “wonderwoman” en un traje sastre. Llenaba mi agenda de pendientes y casi nunca tenía tiempo para mi. Jamás pensé que la vida me diría: “Detente Valeria, no estás en la dirección correcta” y mucho menos que la forma de decirlo sería a través de una enfermedad. Creía que tenía todo resuelto, que tener el “control” de todo era suficiente, pero no es así. Todas estamos expuestas a enfrentar una enfermedad como el cáncer de mama y la diferencia entre padecerlo y no, radica en qué tanta importancia le damos a nuestra salud. Así que la próxima vez que pienses que eres la única, recuerda que en el mundo hay millones de mujeres que le están diciendo al cáncer: “no te quiero en mi vida”.


2. Cambia tu forma de relacionarte con el mundo



Quizá esto sucede solo mientras pasamos por el tratamiento y nos sentimos demasiado cansadas como para convivir pero quiero que sepas que no debes preocuparte si tus amigas no te invitan o te visitan tanto como lo hacían antes o si no te sientes con tantas ganas de hablar con alguien o ir a eventos.


A muchos de tus conocidos les duele verte sufrir y no saben cómo reaccionar ante lo que te está pasando.


No te ofendas y no le des tu energía a esto. Si esa persona es muy importante para ti, háblalo abiertamente y pide lo que quieres. Yo tengo muy presente a las personas cercanas que estuvieron cerca y aunque muchas otras no estuvieron presentes, entendí que no sabían cómo estar.


3. Te puedes llegar a sentir muy sola


Es cierto. Hay días en los que quieres estar sola.


Yo muchas veces no tenía ganas de moverme y mucho menos de que las personas me vieran tan cansada. Y pasé mucho tiempo sola. Pero me enfoqué en ver lo bueno de esto: aprendí a estar conmigo, a escuchar mis pensamientos, a observar mi entorno, a disfrutar de estar en casa, a valorar la soledad.


No te sientas mal si pasas demasiado tiempo en casa o en tu cuarto, es un hecho que las cosas están cambiando pero la soledad también tiene sus ventajas y puedes aprovechar estos momentos para disfrutar de estar contigo.


4. Los doctores no tienen todas las respuestas



La primera reacción es pedirle al doctor que te dé la solución, necesitas todas las opciones posibles para salir adelante pero ellos no tienen todas las respuestas. No te preocupes, está bien porque te dará la oportunidad de entender qué es lo que realmente necesitas para sanar. Busca alternativas a tu tratamiento y escucha a tu cuerpo para tomar la dirección correcta. El médico se encarga de atender el síntoma físico en tu cuerpo, pero tú, desde tu lugar puedes hacer muchas otras cosas, como cuidar tu alimentación, asegurarte de dormir y cuidar tus pensamientos y emociones.


Si necesitas un poco de guía, aquí te comparto la transmisión en vivo que hice con la Dra. Laura Nasi en donde compartimos algunos consejos importantes sobre esta visión integral de vernos.


5. Nadie va a salvarte, tu eres responsable de tu vida




Fue difícil escribir esto. Sé que suena fuerte pero tienes que entenderlo porque está en ti la decisión de hacer todo lo que está en tus manos para salir de adelante. Tú juegas un rol muy importante en tu proceso. No se trata sólo del médico, del tratamiento y de los medicamentos. Hay muchas cosas que dependen sólo de ti. Es tu responsabilidad cuidar tu cuerpo comiendo bien, durmiendo bien, haciendo ejercicio, cuidando tu piel…es tu responsabilidad cuidar tus pensamientos, reconocerlos, escucharlos, darles el lugar que les corresponde y asegurar que sumen en vez de restar a tu energía. Es tu responsabilidad cuidar tus emociones y reconocer cuando necesitas ayuda.


Tú puedes sanar de poco en poco tu cuerpo, tu mente y tu corazón. Si estás dispuesta entonces entenderás que la única que puede salvarte eres tú misma.


6. La comida es medicina




Ya he hablado mucho de este tema pero jamás me había puesto a pensar cómo la comida es capaz de hacer tanto por nuestro cuerpo en todos los sentidos. La comida tiene el poder de afectar cómo nos sentimos física y emocionalmente por eso es una herramienta tan poderosa cuando se trata de luchar contra el cáncer de mama. Hoy más que nunca tu cuerpo te está pidiendo a gritos que lo nutras y lo fortalezcas. Qué mejor forma de hacerlo que a través de la comida. Si tienes dudas o quieres saber más sobre este tema, te comparto el Ebook que escribí para entender qué comer cuando tienes cáncer de mama.




7. Decir “no” es un superpoder



Cuando estás en este proceso todo cambia. Tus horarios y tus tiempos libres ya no serán los mismos y ahora tendrás que pasar largas horas en citas o tratamientos. Es probable que los momentos que vuelvas a casa te sientas cansada y por eso es tan importante entender el poder de la palabra “no”. Hoy más que nunca debes comenzar a entender tus prioridades y elegir con mucho cuidado en qué estás dispuesta a invertir tu energía. Se vale decir no a las cosas que sientas que no aportan valor a tu día a día.


8. No estás sola



Sé que el miedo puede llegar a sobrepasarte, que las emociones negativas se ven enormes en tu cabeza y que sientes que éste es el fin del camino pero yo y muchas otras mujeres hemos estado ahí y queremos brindarte una mano de apoyo. No estás sola y así como mi página es una comunidad de mujeres dispuestas a apoyarte, en tu círculo cercano también hay personas que darían la vida por ti, lo único que necesitas es saber pedir ayuda.


9. Si millones de mujeres hemos sanado, tú también puedes hacerlo



Por último pero no menos importante. Vencer esta enfermedad es posible y vivir un proceso lleno de luz y de amor también, todo depende de ti.


540 vistas

Aviso de Privacidad

Contáctame

  • Facebook
  • YouTube

Ciudad de México