La rutina de belleza ideal en 6 consejos básicos


La verdad es que una de las cosas que más nos preocupan cuando enfermamos de cáncer y sobretodo cuando pasamos por tratamientos como la quimio y la radiación es el “cómo nos vamos a ver físicamente” con todos los cambios.


Y aunque muchas veces pensamos que lo físico no debería importarnos en este momento tan difícil, la verdad es que es tan importante y válido como el tratamiento en sí.

Se trata de que nos sintamos lo mejor posible y eso muchas veces va acompañado de lo que vemos en nosotras.


Así que les quiero hoy compartir las 5 cosas más importantes que cuidé en mi rutina de belleza para estar lo mejor posible, pero sobretodo, para verme bien.


1. Hidratación




No está de más hablar de la importancia de mantenerse hidratada todo el tiempo. Tomando mucho agua – al menos 1.5 lt al día – y asegurándonos de la calidad de los líquidos.


Esto es un básico en la belleza hoy y siempre. Si eres de las que no toma agua, esto será un tema que atender en este proceso.


La hidratación ayuda no sólo a la piel. Cuando estamos pasando por una enfermedad, ayuda en la eliminación de toxinas, a la regeneración celular y al buen funcionamiento de los órganos.


2. Sueño




Dormir, dormir dormir ayudará a que te veas descansada y con mejor semblante.

Estar descansada te da energía que se refleja no sólo en tu cara sino en tu actitud. Verse bien tiene que ver con sentirse bien también. Sino, hagamos lo que hagamos nunca será suficiente.


Siempre lo digo, escucha a tu cuerpo en este momento tan complicado y dale descanso, todo lo que necesite.


Me acuerdo de estar en casas de amigos en comidas o cumpleaños que se convertían en fiestas y de pronto pedir tiempo para desaparecer a dormir una siesta. O de plano, rechazar invitaciones cuando sabía que no lo iba a disfrutar.


3. Cremas para la piel




Siempre me he cuidado la piel. Mi abuela desde chica me dijo: “lentes de sol y cremas para la piel para verse joven”. Así que en cuanto supe que venía un tratamiento agresivo como la quimioterapia y la radiación, me acerqué a mi cosmiatra de siempre y le pedí consejo sobre los ajustes que debía hacer en mi rutina de cremas y limpieza de cara.

Escogimos productos naturales y con nutrientes que ayudarán a mantenerme lo más hidratada posible y protegida del sol. El protector solar es súper importante porque es común que nos manchemos durante el tratamiento.


Así que, si eres fan de cuidarte la cara como yo, revisar si debes hacer algún ajuste, sino, es buen momento para empezar a cuidarte la cara.


Y de la piel del cuerpo y de las manos, ni se diga, es el momento perfecto para que traigas la crema en la bolsa. El tratamiento reseca muchísimo la piel y más vale estar siempre preparada.


Recuerda que, si te dan radiaciones, será muy importante que uses las cremas que te indique tu médico en esa zona. Hay especiales para el tratamiento.


4. Maquillaje




Nunca he sido de maquillarme mucho pero justo durante el tratamiento tu ve que experimentar y probar nuevas técnicas para hacer que mis ojos sin pestañas ni cejas se vieran “bien” (en mi mundo se veían mis ojos chiquitos y tristes). Así que además de prepararte con buenos productos y practicar ajustes si lo crees necesario, es súper importante que pienses en cómo te gustaría maquillarte si cambia tu cara.


Yo compré unas pestañas postizas y aprendí a ponérmelas para eventos especiales. En el día a día, sólo me ponía más delineador de ojos y me aprendí a pintar las cejas, cosa que nunca había hecho.


Revisa qué marcas usas, qué ingredientes tienen los cosméticos y elige ajustar lo que te parezca para que te sientas mejor.


5. El pelo




Pues para muchas que llevamos tratamientos de quimioterapia se nos cae “casi” todo el pelo del cuerpo de un día a otro. Y es una etapa impresionante y que también llena de shock. Pero si estás preparada, todo bien.


Como les he contado, primero pensé en que cuando se me cayera el pelo me pondría pelucas con los colores y cortes más locos y originales pero después me pareció más interesante aprender a ponerme mascadas y “trapos” en la cabeza.


Es toooooodo un tema y es muy personal el cómo decidimos enfrentarlo. La cosa es que estemos preparadas y sepamos que, si se nos cae el pelo, hay una oportunidad para cambiar nuestro look y dedicarle a esta parte de la rutina, así como las que se alacian el pelo todos los días o las que se lo enchinan.


Convierte este efecto muchas veces inevitable en una oportunidad para ser creativa con tu imagen.


Me acuerdo muy bien, que justo en pleno momento de estar “pelona”, tuve que presentarme en un escenario para entregar un premio en un evento de trabajo, literal me moría de pena de que cientos de personas vieran mi look. Y total no tuve mucha opción, así que le eché ganas al arreglo y después de varias respiraciones y la “terapia” de mi marido repitiéndome que me veía bien, me subí. Lo único que recuerdo es que al bajar, una de las organizadas del evento, que por cierto además es una mujer hermosa y con cuerpazo me dijo: “Val! Me encanta tu accesorio en la cabeza…está increíble y te ves divina”…y con eso fue más que suficiente para que me sintiera cómoda de ahí en adelante.


6. Productos de aseo personal




Bueno, y sobre este tema hay millones de mitos. Que si el desodorante causa cáncer, que si los parabenos, los sulfatos y toda la bola de químicos.


Más allá de los mitos, definitivamente creo en que debemos hacer conciencia de lo que le damos al cuerpo hasta por los poros.


Y que no se trata de satanizar a las marcas, pero si de saber que de poquito en poquito le metemos millones de tóxicos al cuerpo. En lo que tomamos, en lo que comemos, en lo que respiramos y tristemente hasta en lo que usamos para cuidarnos o para la limpiar nuestra ropa.


Así que también es un buen momento para revisar los productos que usamos y escoger lo que nos haga sentido. Insisto, es la suma lo que se acumula en el cuerpo.


Yo desde entonces no sólo busco productos naturales y que además el cómo los produzcan haga sentido con mis valores, sino que me aseguro de hacer conciencia y ver qué de todo lo que me “pongo” puede ser lo menos dañino posible. Y ojo! No todo es más caro, se trata sólo de buscar.


Hoy uso cremas hechas a base de plantas y es mucho más barato que usar cremas de marca.


7. Uñas y boca




Y dos de las cosas que se dañan muchísimo son también las uñas y la boca cuando se afectan las mucosas.


Siempre y, antes que nada, visita al dentista antes de empezar el tratamiento para que no tengas que pasar por ahí durante todo el proceso.


Ten a la mano los cicatrizantes bucales que serán súper necesarios y en los peores momentos ten agua salada en el baño para hacer gárgaras.


Y de las uñas, pues es momento de dejarlas descansar lo más que puedas.


Si eres de las que se las pintan todo el tiempo, trata de dejarlas respirar y no le metas ni pintura ni acetona todo el tiempo.


Yo aprendí a ver mis maños con las uñas cortas y siempre bonitas con aceite de almendras natural para mantenerlas hidratadas.


Y así…


Cuidarse es tu responsabilidad y nada como dedicarle tiempo a tu cuerpo y a tu rutina de belleza personal.


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