Cómo retomar la vida después del cáncer

Actualizado: sep 8


Lo lograste, esta etapa de tu vida ha terminado. Las horas en el doctor, la incertidumbre, todo toma su tiempo y llega el momento de regresar a la “vida normal” pero, ¿qué tan sencillo es retomar esas rutinas que determinaban nuestra vida antes de enfrentar el cáncer de mama?


No es sencillo, lo sé porque como sobreviviente dos veces de cáncer, la mayor lección aprendida es que nada vuelve a ser lo mismo y que está bien porque el cáncer fue un punto de transformación, una experiencia de entender y reencontrar a las personas que realmente queremos ser.


Es probable que al principio no sepas cómo retomar las cosas que hacías antes o cómo reconstruir tu vida a partir de lo vivido y aprendido durante la enfermedad. Tranquila, es normal y si algo te deja el tratamiento es que todo ocurre en su debido tiempo. Nadie te está pidiendo que vuelvas como si nada hubiera pasado, es más, te pido que no lo hagas.


Respira, toma tu tiempo para observar las partes de lo que era tu “vida anterior” y reconstruye con calma desde la perspectiva de una mujer nueva. Sí, sé que traes dolor, miedo e incertidumbre, que dejarlo no será fácil y que probablemente continúe por un tiempo, pero en el artículo de hoy quiero compartir contigo los consejos que me ayudaron a vivir después del cáncer:


1. Sé paciente contigo




Este es el punto más importante, es probable que al inicio te sientas frustrada o desesperada. O que sigas sintiéndote mal, cansada y muy desubicada, es normal.

Seguro has pensado que una vez que termines el tratamiento todo volvería a la normalidad y ahora nada es como antes: tu familia, tus amigos, tu trabajo, las cosas en tu casa; ahora todo se ve diferente.


Primero quiero que respires y te sientas tranquila, todo está bien y es normal. Enfrentaste una enfermedad que ya te cambió. El mundo no es diferente, la que cambió fuiste tú y seguro fue para mejor.


Adaptarte de nuevo puede llevar tiempo, cambios y mejoras en todas tus rutinas y áreas de tu vida. Sé paciente. Son cambios que no sucederán de la noche a la mañana per una vez que sea así quiero que sepas que será mejor.


2. No pierdas tus buenos hábitos




Acabas de vivir un proceso de cambios físicos y emocionales. Si decidiste trabajar contigo, seguro aprendiste a escuchar a tu cuerpo, a entender qué necesitaba para ser fuerte, has estado practicando cómo controlar tus emociones y tus pensamientos y has aprendido muchísimas cosas nuevas.


Has dedicado todo este tiempo para estar aquí, después de haber terminado un tratamiento y habiendo dedicado tiempo para ti y de ponerte en el lugar que te corresponde para sanar.


Seguro has adoptado nuevos buenos hábitos en la comida, el descanso, y el cuidado hacia ti. No los pierdas. Ahora son parte de una nueva y mejor rutina y estoy segura de que te ayudarán a enfrentar los retos que están por venir.


3. Encuentra algo que te motive y te haga feliz.




Vivir plena deberá ser siempre tu gran motivación, sin embargo, para mantener esta motivación debes encontrar actividades que eleven y mantengan estas emociones positivas. Lee, baila, pinta, platica, cocina… encuentra aquello que te inspira y que te recuerda que estar vivo es el mejor de los regalos.


Sé que puede sonar trillado, pero me gustaría que hicieras un análisis de aquellas cosas que “te gusta hacer”. Piensa en esas clases de baile que tanto disfrutas o en las tardes que pasas leyendo. Qué sientes, cómo se ve la vida después de esos momentos. Estoy segura de que hay un sentimiento de inspiración que quizá no reconocías antes pero que ahora será la energía para mantenerte positiva y feliz en los años que están por venir.


4. Comparte tu historia


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Para mí ésta ha sido la clave de todo. Este espacio, las mujeres que me leen y me escriben han sido parte fundamental de mi crecimiento como persona después del cáncer. Compartir mi historia y mis experiencias ha sido liberador y conectar a otras mujeres que están pasando o pasaron por lo mismo una experiencia maravillosa.


Comparte tu historia, habla, platica. Deja ir las emociones negativas y comienza a ver esta experiencia como lo que fue. Una oportunidad para encontrar la mejor versión de ti misma.


Sé que son cosas muy sencillas, que pareciera que no harán la diferencia, pero créeme que son estos pequeños pasos los que te ayudarán a sentir que poco a poco retomas el control de tu vida.


Y ¿sabes qué es lo mejor?, serán un recordatorio de la mujer en la que te has convertido para que ahora que eres sobreviviente continúes transformando, mejorando y disfrutando todo aquello que hace especial la aventura de vivir.


¿Quieres compartir tu historia? Me encantaría escucharte. Envíame un correo a valbenmujer@gmail.com y cuéntame tu testimonio de vida. Estoy segura que hay muchas mujeres en mi comunidad que se sentirán inspiradas por tu proceso.

#vidadespuésdelcáncerdemama




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