El secreto para reconocer tus emociones cuando tienes cáncer de mama

Actualizado: sep 8




Cuando te diagnostican con cáncer de mama, hay miles de emociones que no puedes y no podrás entender de inicio. Es normal, una noticia como esa suele sacudir tu mundo y dejarte en shock ante el impacto que ésto tiene en nuestra vida.


También te puede interesar: Entendiendo tu diagnóstico de cáncer de mama


Para saber cómo transitar emocionalmente por este proceso, hay que dedicar tiempo de introspección y reflexión; identificar y reconocer lo que estamos sintiendo.


¿Qué emociones estarás experimentando?


Si bien, sentirás una montaña rusa de emociones desde el diagnóstico y hasta después de terminado el tratamiento, existen tres momentos muy importantes que te describo aquí.


Recuerda que todas somos diferentes y si bien vivimos y procesamos distinto todo en la vida, espero esta información te sirva de guía y te ayude a entender cómo lo estás viviendo.


Al ser diagnosticada



La noticia nos paraliza, nos frena y nos trastorna la vida al imaginar que podríamos no estar aquí como queremos. Perder la salud implica vivir un duelo, tal y como lo vivimos cuando perdemos a un ser querido. Es normal que pases por estas etapas emocionales:

  1. Negación y Choque - "Esto no puede ser cierto."

  2. Ira - "Esto no es justo” "¿Por qué yo?"

  3. Estrés y Depresión - "Me siento tan mal." "¿Por qué debo recibir tratamiento?

  4. Dolor y Miedo - "Voy a morir, pero no quiero". “Voy a perder una parte de mi cuerpo” "Nunca me sentiré segura otra vez."

  5. Aceptación, ajuste - "Está bien, es verdad, tengo cáncer de mama, pero no tengo que dejar que defina quien soy".

  6. Lucha y Esperanza - "Voy a luchar por mi vida, estoy recibiendo toda la ayuda y apoyo que hay para mí".

Entender lo que otros sobrevivientes han experimentado puede ser de gran ayuda así como buscar ayuda profesional cuando lo necesitas es clave para vivir el proceso de la mejor manera posible.


Durante tu tratamiento




Sin importar tu tratamiento, ya sea cirugía, radiación, quimioterapia, terapia de hormonas o una combinación de estas opciones, seguramente tendrás muchas preguntas al respecto y cada una de ellas puede afectar de alguna manera tus emociones. Recuerda que entre más información clara tengas de tu proceso de tratamiento y mayor entendimiento exista de tu parte, te sentirás mucho más tranquila. Infórmate, pregunta y prepárate lo más que puedas.


En esta etapa estarás muy ansiosa, llena de miedo a lo desconocido y te sentirás muy preocupada. Las dudas más comunes serán:

  1. Preocupación sobre la imagen de tu cuerpo - "Después de la cirugía, ¿seguiré siendo atractiva?" "¿Qué pasará con mi vida sexual?"

  2. Miedo a lo desconocido - "¿Cómo será esto?" "¿Puedo sobrevivir al tratamiento?"

  3. Preocupación por los efectos secundarios - "Suena muy mal. ¿Hay alguna alternativa?" "¿Cómo voy a hacer frente?"”¿Todo eso me va a pasar?

  4. Ansiedad - "¿Mis tratamientos serán realmente efectivos?"

  5. Miedo sobre los resultados de las pruebas - "¿Cuándo terminarán las malas noticias?"

  6. Preocupaciones de familia y trabajo - "¿Cómo afecta esto a mi familia?" "¿Voy a perder mi trabajo?"

Hablar con tus médicos y con otros pacientes que han pasado por esta experiencia, te ayudará a reunir respuestas más aterrizadas. Formar un grupo de apoyo puede serte muy útil ya que hará que las cosas sean más fáciles para ti al momento de pasar por tu tratamiento, contar con gente que pasa por lo mismo que tú puede llenarte de fuerza para vencer esta situación. Aquí estamos muchas así que podemos acompañarte.


Al terminar de tu tratamiento




Cuando tu tratamiento primario termina, puedes imaginarte a ti misma dándole la mano a tu oncólogo y despedirte de las enfermeras, pero ¿Qué pasa después? Puede que sigas tomando una terapia de hormonas y algún día a la semana tengas citas de seguimiento en el hospital, pero ¿Cómo te sientes ahora?


Algunas sobrevivientes de cáncer de mama tienen sus propias colecciones de emociones, y como lo mencioné al principio, la manera en cómo te sientas y enfrentes la situación siempre es muy personal, pero tener algunas referencias de casos de otras mujeres puede ser de gran ayuda. La clave es tener una buena comunicación con tu equipo de médicos para ayudarte a tener expectativas claras.


Lo que es muy probable que sientas son dudas sobre el futuro y que te sientas insegura y sin control sobre lo que viene. Es normal sentirte así:

  1. Miedo a la recurrencia - "¿Volverá el cáncer?" ¿Se extenderá? "Es que el dolor me siento sólo un músculo tirado, o podría ser mi cáncer ha vuelto - ¿es mi viejo enemigo, el cáncer de mama?"

  2. Sentirse Vulnerable - "He terminado con el tratamiento ¿Cómo puedo proteger mi salud?"

  3. Miedo de dolor continuo - "Mi pecho está adolorido." "Estoy agotada" "¿Me volveré a sentir normal otra vez?"

  4. Miedo a la Muerte - "Mi familia me necesita, no estoy preparada para esto".

En este punto del camino, puede que tengas pensamientos de frustración y hasta cierto punto enojo hacia las personas que te dicen “Todo lo que necesitas para sobrevivir al cáncer es una actitud positiva”. No lo es todo…ayuda pero no lo es. Te lo digo por experiencia. Es difícil pero también te digo que tú puedes, que habrán días en los que no quieras saber nada de nadie ni de lo que se supone que debes de hacer para “sentirte bien”, pero también habrán otros en los que entregues todo de ti para dar un paso en la dirección correcta.


Sí, mantenerte positiva es importante y puede hacer que te sientas mejor, pero cuando estés llena de emociones negativas, debes expresarlas y las dejes ir, encuentra a algún amigo, o confidente con quien puedas compartir estos pensamientos con total libertad.








#tratamientodecáncer #superación #vidadespuésdelcáncer #emociones #miedo #enojo #depresión

43 vistas

Aviso de Privacidad

Contáctame

  • Facebook
  • YouTube

Ciudad de México