Tu misión de vida: qué es


Si me preguntarán qué es lo que más me gusta de la experiencia humana, diría que la capacidad que tenemos de cuestionar nuestro lugar en el mundo, de descifrar los mensajes de la vida y convertirlos en acciones que hacen la diferencia.


Desde hace tiempo he tenido la oportunidad de hacer contacto con mi parte más espiritual, de escuchar y tratar de entender quién soy y hacia dónde quiero ir, pero sobretodo de conectar con mi parte espiritual que me mantiene atenta a mi intuición y mi creatividad.


Por muchos años había tratado de evitar hacerme preguntas como “¿cuál es mi propósito de vida?” y “¿por qué me ha tocado vivir esta experiencia?”, creía que era algo difícil de contestar y que estaba muy claro cual era.


Puede que mientras lees esto tú misma te estés preguntando “¿cuál podría ser mi propósito de vida si estoy enfrentando el cáncer de mama y estamos ante una pandemia mundial?”, antes de continuar quiero aclarar que encontrarlo, definirlo y llevarlo a cabo toma tiempo y mucha reflexión.


Quiero que respires profundo, que sepas que no eras la única que se lo pregunta y que te des la oportunidad de conectar contigo para encontrar tu misión de vida.


¿Por qué en este momento? Es súper valioso hacerte esta pregunta justo cuando estás luchando contra tus "miedos" porque la vida nos detiene y nos amenaza con terminarse y nada como tener claridad de lo que queremos de ahora en adelante, dure lo que dure nuestra vida.


Encontrar nuestra misión o nuestro propósito significa hacer conciencia sobre lo que nos apasiona y nos da mayor satisfacción. Aquello que nos motiva, nos mantiene llenas de alegría y en momentos de gran felicidad. Eso que nos hace olvidarnos del tiempo y que hace que salga lo mejor de nosotras.



Creo firmemente que el cáncer de mama y el covid, son una oportunidad para conectar con nuestro propósito de vida, con nuestros mayores deseos y nos permite reflexionar sobre todas aquellas cosas que estábamos haciendo y restaban a nuestra energía en lugar de multiplicarla.


Estas enfermedades pueden convertirse en la mejor experiencia de tu vida, porque te permitirá convertirte en la persona que necesitas ser para vivir de forma plena a través de todo el trabajo físico y emocional por el que pasarás. Podrás hacer una pausa para eliminar de tu vida todo lo que no te hace feliz y ver de la mejor manera y con plena conciencia, todo lo que sí tienes.


Enfermar a veces trae cambios en la vida que no esperábamos como una ruptura, un divorcio, una pérdida de trabajo o inclusive la separación y abandono de nuestra familia y nuestras amigas.


Sé que no es fácil pero puedo asegurar que vale la pena. La verdadera pregunta es, después de todos estos cambios ¿qué es los que nos mantiene viendo hacia adelante en la vida?


Nuestra misión es esa pequeña voz que nos recuerda a través de emociones, entusiasmo y ambición que debemos seguir adelante aunque no siempre sepamos escuchar.


Conecta con aquello que te hace feliz, que te puede desconectar del mundo entero cuando lo estás haciendo. Una vez que lo hayas encontrado, conecta con ese propósito y esa misión de vida y aplica estos 3 consejos para llevarlo acabo en tu vida:


1. Decide


Ahora que enfrentas el cáncer de mama o el covid, quiero que sepas que tú sí tienes el control de cómo vives tu vida y la capacidad de decidir cómo y de qué forma quieres enfrentar esta enfermedad. Lo mismo pasa cuando encuentras tu misión, tú tienes la capacidad de decidir cómo llevarla acabo. Así que toma un hoja y un lápiz y anota todas las ideas que se vegan a tu mente para decidir cómo es que puedes seguir esta corazonada y vivir plenamente de acuerdo a tu propósito y tu misión.


2. Acciona

No sirve de nada pensar y decidir si no lo llevamos a cabo. Durante todos mis años en el mundo corporativo me di cuenta que el gran error de muchas personas es que no concretan las acciones de las que tanto hablan. Para que eso no suceda te recomiendo que dividas esta misión en metas. Lo primero es un gran objetivo, ¿hacia dónde quieres ir? ¿qué quieres lograr? Y entonces decides pequeñas tareas que puedas hacer todas las semanas para lograr este objetivo. La idea es que siempre puedas dar pequeños pasos hacia ese gran objetivo.


3. Reflexiona


Una vez que decidiste y tomaste acción sobre lo que quieres hacer es momento de reflexionar, es probable que más de una vez sientas el miedo y la frustración, que pienses que no estás logrando nada. Es aquí donde reflexionar y hacer contacto con tu intuición y tu misión es tan importante, saber si lo que estás haciendo sigue conectado a aquello que te hará feliz es el secreto que te permitirá lograr todo lo que te propongas.


Ahora, es probable que te estés preguntando “¿y todo esto cómo me puede funcionar ahora que enfrento esta enfermedad?”. Al inicio de este artículo te comentaba que esta misión es la fuerza que nos permite salir adelante incluso cuando sentimos que se nos han acabado las ganas. Yo tardé mucho tiempo en darme cuenta que lo que realmente quería hacer era conectar y ayudar a otras mujeres con cáncer de mama sin embargo todo el trabajo de reflexión que hice durante mi proceso me permitió conectar con la mujer que quería ser y salir adelante.


Mis prioridades cambiaron, mis planes se volvieron más claros y me hice consciente de lo que si quiero: servir a otras mujeres que pasan por lo mismo y a la vez darle lugar a lo que me gusta hacer como bailar, cocinar y estar tiempo de calidad con mi familia, pasar más tiempo en casa y con mi hija, verla crecer de cerca y disfrutar de mi tiempo en pareja, viajar…en fin. El tiempo me dio claridad y se que hoy vivo una vida como la que quiero vivir.

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